sábado, 7 de junio de 2008

Ocultos bajo el carballo


Sin apenas darnos cuenta, atados por finos hilos de compromisos, abandonamos la luminosa juventud, perdiéndonos en la sombra del tiempo.

2 comentarios:

Ángel Cerviño dijo...

los comentarios no pueden ser más largos que las entradas, así que aquí me quedo.

Ángel Cerviño dijo...

¡ nos estamos cansando de esperar la siguiente entrada !